La miel ha estado estrechamente ligada a la historia del ser humano desde tiempos inmemoriales, incluso mucho antes de la aparición de la agricultura hace 23,000 años.

 

La abeja melífera (Apis mellifera L.) es uno de los organismos más importantes que existen, no sólo para el ser humano, sino para muchos otros organismos. En la producción de la miel, las abejas realizan la polinización de más del 30% de los alimentos que consumimos. Esta actividad posee un alto valor que trasciende los ramos económico y ecológico alrededor de todo el mundo, representando uno de los nichos más valiosos y delicados de los que pende la vida en la Tierra (Keiths, 2007; Ulloa et al., 2010; Jones, 2011; Ransome, 2014).

 

Actualmente, la apicultura se está enfrentando a la más grande adversidad de la última década, debido principalmente y entre otras cosas, a las técnicas modernas de agricultura, el uso de pesticidas, y la infestación de ciertos parásitos de la abeja melífera. Cada año los apicultores están registrando una grave reducción en el número de abejas.

 

Este problema es llamado como Síndrome del Colapso de las Colonias (SCC) que ha provocado grandes pérdidas sobre todo en Norteamérica y Europa, y del cual, a pesar de los últimos estudios y reportes, aún se especula mucho sobre su origen y control. Este problema comenzó a presentarse en el invierno de 2006 en Estado Unidos de América, Canadá, Europa, Asia, África y Australia. Ha ocasionado una gran pérdida de colonias al finalizar el invierno, sobrepasando el límite aceptado como normal, que va de un 10% hasta por encima del 30%, lo que equivale anualmente a 1,000 millones de dólares. La principal característica de este síndrome es que al revisar las colmenas en primavera, se encuentran vacías, sin la presencia de abejas ni de cadáveres, debido a que las abejas obreras adultas mueren fuera de la colmena, las reinas no pueden repoblar la colmena y la cría muere en sus diferentes estados de desarrollo.

 

Dentro de los posibles factores encontrados, están los inviernos prolongados, el cambio climático, la presencia de enfermedades como el ácaro parásito Varroa destructor, virus, el hongo Nosema spp., estrés, poblaciones débiles, falta de alimento proteínico, mal manejo, pesticidas, entre otros. Estos factores han deteriorado la calidad de vida de las colonias hasta ocasionarles la debilidad que provoca su desaparición (Morse et al., 2000; FAOUN, 2005; Klein et al. 2007). Tomando en cuenta a la importancia de las abejas y la apicultura en México y en el mundo, el impacto que ha generado la presencia de problemas como el SCC y las diferentes enfermedades, es un momento crucial para impulsar el desarrollo de investigación multidisciplinaria con objetivos encaminados a la prevención y solución de los problemas que amenazan no solamente la prosperidad de la apicultura mundial sino el equilibrio biológico del planeta.

 

El consumo de productos derivados de la colmena, como lo es la miel, incentiva la actividad apícola, y con ello el aumento del número de abejas vitales para la polinización. Además, de acuerdo a nuestra filosofía económica, buscamos apoyar el consumo local, por lo que todos los insumos que componen nuestros productos, tales como envases e ingredientes, son 100% mexicanos.

Compromiso ecológico